El cepillo antiestático de fibra de carbono es un eliminador de estática exproof (certificación ATEX en curso) que no necesita electricidad, diseñado para utilizarse en lugares con alto riesgo de incendio y explosión. Sus cerdas de fibra de carbono se conectan a tierra a través del cuerpo y, gracias a su alta conductividad, neutralizan la electricidad estática del material. El cepillo puede fabricarse en una sola pieza de hasta 6 m, y la longitud de las cerdas, de 20 mm en la versión estándar, puede ampliarse a petición. Es incombustible, no suelta cerdas y, gracias a su gran flexibilidad, no se rompe.
¿Cómo funciona el cepillo de fibra de carbono?
El cepillo de fibra de carbono funciona como un eliminador de estática pasivo (basado en la inducción). Cuando un material cargado pasa cerca del cepillo, el campo eléctrico creado por la carga superficial se concentra en las puntas finas y conductoras de las cerdas de fibra de carbono, que están conectadas a tierra. Cuando el campo es lo bastante intenso, el aire que rodea las puntas se ioniza. Los iones de signo contrario a la carga del material son atraídos hacia la superficie y neutralizan la carga. Para que este proceso funcione sin interrupciones, las cerdas deben estar conectadas a tierra a través del cuerpo y del cable de puesta a tierra.
Como en este proceso la ionización la inicia la propia carga del material, no se necesita ninguna fuente de alimentación ni cable de alta tensión. Esto convierte al cepillo en una opción adecuada para entornos en los que debe reducirse al mínimo el riesgo de chispas de origen eléctrico. El cepillo trabaja sin contacto, a aproximadamente 1 cm del material.
¿Dónde se utiliza el cepillo de fibra de carbono?
El cepillo de fibra de carbono puede utilizarse para eliminar la electricidad estática de todo tipo de materiales planos en forma de lámina y sin relieves, como el film. Los materiales aislantes como el film plástico adquieren carga estática al desenrollarse de la bobina o al separarse de los rodillos. Esta carga puede hacer que el film atraiga polvo, se pegue a las piezas de la máquina y provoque descargas incontroladas.
En las zonas con alto riesgo de incendio y explosión, la electricidad estática es además un problema de seguridad: la chispa de una descarga desde una superficie cargada puede inflamar los vapores o el polvo combustibles presentes en el ambiente. El cepillo de fibra de carbono, que no necesita electricidad, está diseñado para utilizarse en este tipo de zonas como medida de prevención de la electricidad estática. El hecho de que, además del perfil de aluminio estándar, pueda aplicarse sobre el material que el cliente desee facilita su adaptación a distintas estructuras de máquina.
Limitaciones y elección correcta
Como todo eliminador de estática pasivo, el cepillo de fibra de carbono tiene límites que conviene conocer. Sus puntos débiles son que puede resultar insuficiente a altas velocidades y que trabaja a una distancia corta, de 1 cm. Además, como la ionización la inicia la propia carga del material, el efecto disminuye a medida que se reduce la carga; por ello, no debe esperarse que la carga superficial se anule por completo. En las superficies con relieves, el cepillo no puede mantenerse a la misma distancia del material, por lo que deben preferirse los materiales planos.
En las aplicaciones con velocidades de línea elevadas o que requieren trabajar a mayor distancia, pueden considerarse ionizadores activos, como las barras antiestáticas eléctricas. Para una elección correcta deben valorarse conjuntamente la velocidad de la línea, el tipo y el ancho del material y el riesgo de incendio y explosión del entorno.
Póngase en contacto con Statikcell para determinar si para su aplicación es más adecuado un cepillo de fibra de carbono o un ionizador activo.





